Saltar al contenido

Historia de la bicicleta

Un poquito de historia de la bicicleta

Aún me acuerdo el día que me regalaron mi primera bici y la cara de alegría/sorpresa que se me quedó. Estaba encantado con aquella Bh (la clásica que la mayoría de niños tuvimos en España), con sus flamantes guardabarros cromados, y su espectacular color rojo (a mi hermano le tocó la verde, para diferenciar). La verdad que le dí un uso espectacular, se puede decir que le hice muchos pero muchos km, luego le siguieron muchas bicis más (especialmente me acuerdo de la torrot con asiento cuadrado y 3 marchas -aquello era el no va más de la época-), y hasta el día de hoy, sigo dando pedales más feliz que una perdiz.

Pero volvamos la vista atrás y veamos donde nació este bendito “artículo” llamado la bicicleta…

Se dice que el inventor de la bicicleta, fue el Barón alemán, Karl Drais, aunque hay creencia que sobre el 1490 ya había vehículos similares con dos ruedas unidas por una barra, en China o Antiguo Egipto. Fué en el 1817, cuando Karl Drais, creó un extraño “artilugio” que poseía dos ruedas unidas por barras de madera, con un asiento y manillar, y era impulsada con los pies empujando el suelo, alternando un pie cada vez. Su nombre fue, draisiana, que obviamente, viene de su inventor.


La bicicleta fué evolucionando, y fue el  escocés Kirkpatrick Macmillan, en el año 1839, el primero en “poner pedales” a esta bicicleta, dando un paso adelante en la evolución de este vehículo. Posteriormente, en 1846, Gavin Dalzell de Lesmahagow, hizo tal difusión de estos artilugios, que se le consideró, también, inventor de la bicicleta.

Más tarde, sobre 1890, apareció el velocípedo, que tenía la medida de las dos ruedas significativamente diferentes, y también presentaba unos pedales y una cadena que hacía posible pedalear desde el sillín sin tener que poner pie a tierra más que para subir y bajar (cosa que se debía realizar con cierta práctica).

El inglés John Boyd Dunlop, gran aficionado al ciclismo, creo sobre el 1890, una cámara de tela y caucho, que se inflaba con aire y se colocaba en las llantas. A su vez, dunlop, creó una “cubierta” también de caucho, para proteger estas cámaras de los pinchazos. Este fue el inicio del sistema que aún hoy seguimos usando en la mayoría de bicicletas (existen hoy en día otras maneras de llevar las ruedas) como son el llevar un neumático (también llamado cubierta) y una cámara rellena de aire para mitigar el relieve irregular del suelo, entre otras funciones.

Evolución de la bicicleta

Y aunque hay cosas que mantienen los criterios iniciales, la bicicleta ha tenido muchísimos cambios a lo largo de su historia, y es que siempre se intenta dar una mejora al cliente final. El sector de la bicicleta cada vez se ha ido especializando más para ello.

Así pues, en el mercado a día de hoy, podemos encontrar un elenco de variaciones sobre el uso de la bici, bastante grande, al igual que los materiales con que se realizan (titanio, acero, aluminio, fibras de carbono…). El primer filtro que existe, es el uso generalizado de la bici, es decir, para que la vamos a usar: deporte en la montaña, deporte en la carretera, deporte familiar, ir a trabajar, en el gimnasio, en casa, …. y es que la variación es grande de unas respecto a otras. Por ejemplo, un uso “casero” o en gimnasios, nos ofrecen las bicicletas elípticas, estáticas o de spinning (estás en auge con clases específicas y profesores). Si nos decantamos por un uso urbano, tenemos las bmx, freestyle, de paseo, trekking (entre ciudad y montaña), fixie, plegables, vintage, o incluso eléctricas. Si nos vamos a las carreteras, existen también variaciones mayoritariamente cambiando geometrías y formas; las bicicletas de carretera en sí con modelos aeros, race, endurance, sport, fitness, ciclocross, triatlón o gravel. Y si de montaña hablamos (mtb), el mercado posiblemente con mayor número de usuarios, tenemos las bicis de descenso o downhill, enduro, cross country (xc), rally, maratón, fatbikes y eléctricas (con motor).

Estas a su vez existen con variaciones múltiples, según el uso que vamos a hacer de las mismas, que sean escaladoras, de sprinters, rígidas (sólo horquilla o sin), doble suspensión (horquilla y amortiguador), medidas de ruedas (26″, 27,5” o 29” una de las discusiones más apetecible en grupetas), manillares anchos o estrechos, transmisiones de 1, 2 o 3 platos, número de piñones,  freno de disco en bicis de carretera o pastillas de freno… como vemos hay muchísimas elecciones posibles, que si queremos saber siendo “usuarios nuevos”, nos podemos volver locos. Y es que el mercado de la bicicleta se está personalizando cada vez más, y obviamente, una persona que vaya al monte por pistas, no necesitará los mismos componentes o bici, que uno que quiera meterse en senderos muy revirados y estrechos. O, en una bici de carretera si queremos velocidad, no dispondremos de los mismos desarrollos o cuadro que uno que le guste subir muchos puertos. O si vamos a trabajar en ciudad y la usamos como medio de transporte, y guardamos la bici en nuestro despacho nos será práctica una bici plegable y no nos servirá otro tipo. Resumiendo, el mercado demanda especialización, y en ello va enfocado el actual mercado de la bicicleta.

TIENDA SOBRE BICICLETAS

PÁGINA PRINCIPAL