Mecánica para Dummies: Las Horquillas

Las horquillas son uno de los componentes que pueden marcar una gran diferencia entre una conducción más estable, más firme, más cómoda, más agresiva… resumiendo, las horquillas son un elemento fundamental.

 


Para comenzar vamos a diferenciar los tipos de horquillas que existen para nuestra bicicleta:

  • Horquillas rígidas: Este tipo de horquilla se usa fundamentalmente para las bicicletas de carretera (la mayoría son de carbono), y una versión más económica, para bicicletas de primer precio.
  • Horquillas de suspensión: Ya sean de muelles o de aire, estás horquillas son las más utilizadas en todas las versiones de bicicletas de montaña.



Horquillas rígidas

En cuanto a las horquillas rígidas podemos decir que fueron las primeras en aparecer en el mercado. La función principal de estos elementos es trasladar el movimiento que hacemos con nuestras manos a la rueda delantera de la bicicleta.

Estás suelen ser sencillas y poco pesadas (especialmente las de carbono). Se trata de un tubo que atraviesa la pipeta de dirección, apoyando en los rodamientos de la dirección (pincha aquí si quieres saber más sobre los rodamientos de dirección), en la parte superior de la horquilla. Y dos brazos en la parte inferior donde va alojada la rueda delantera y el sistema de frenado.

Las primeras horquillas que se hicieron fueron de madera, posteriormente acero, aluminio (las más utilizadas), titanio, carbono… Las horquillas rígidas de aluminio aún se siguen usando en bicicletas sencillas, económicas, de paseo…

Las horquillas rígidas de carbono, a parte de ser un clásico ya entre las bicicletas de carretera, ciclocross y similares; se está implantando en el Mtb más competitivo, al aligerar de peso en conjunto de la bicicleta en bastante peso al prescindir de la horquilla de suspensión mucho más pesada. Esto, sin embargo, nos dará una comodidad muy inferior, ya que los baches del terreno los absorveremos nosotros con nuestros brazos, en lugar de la suspensión de la horquilla. Por eso, este tipo de horquilla rígida para Mtb se suelen usar en pruebas relativamente cortas o poco bacheadas. Obviamente esto servirá a la persona que compita a un alto nivel. A nivel de cicloturista o ciclista menos profesional, no merece la pena usar horquilla rígida.

Horquilla rígida de primer uso

Horquilla rígida de carbono- bici de carretera

 

Horquillas de suspensión

Estas son las horquillas más utilizadas en todas las vertientes de las mountain  bikes, descenso, enduro, xc, trail, de paseo, …. Esto es debido a que ganamos mucha comodidad con una horquilla de suspensión, y, ni que decir de las mejores horquillas del mercado en competición, que nos dibujan los desniveles continuos del terreno a la perfección. No obstante, en la gama alta estamos hablando de horquillas de mucho dinero, incluso llegando a sobrepasar los 2000 €.

Dentro de este tipo de horquilla tenemos dos categorías que cabe diferencia abiertamente, ya que es el salto de calidad entre una horquilla de suspensión a otra: suspensión de muelles, o suspensión de aire.




Horquillas de suspensión de muelles

Estas abarcan las horquillas más sencillas. Son funcionales y nos ayudaran a absorber los baches del terreno, ayudándonos a aliviar nuestros brazos. No obstante, y debido a que están muy limitadas en sus recorridos (el recorrido de una horquilla, es la cantidad de centímetros que se puede hundir como mucho), y debido a la manera de amortiguarnos de los baches son unos muelles dentro de las barras, que suelen ser un tanto bruscos, estas horquillas no suelen ser muy caras. Sobretodo, estas horquillas están orientadas a bicicletas de paseo/ciudad, a primer uso o uso esporádico, a bicicletas de niños, o bicicletas de gama media-baja.

Partes de una horquilla muelle/aire

 

Suelen ser uno de los elementos más caros de cambiar si queremos «mejorar» nuestra bicicleta, pero también es uno de los elementos donde más notaremos la diferencia en caso de cambiar a una horquilla de aire.

Imagen para tener nociones básicas de las partes de una horquilla

Normalmente este tipo de horquillas suelen tener unos recorridos cortos desde 30-40 mm hasta 100 mm  (aproximadamente).

Todas las horquillas tienen un dial de «rebote». Este dial lo que hace es que la horquilla es más rápida en volver a su posición de descanso o más lenta. Lo normal es dejar este dial en posición intermedia. Este dial, en ocasiones estará en la parte superior de la barra y a veces en la parte inferior.

Los aceites, guardapolvos, retenes y esponjillas son los elementos que se deben cambiar tras un uso prolongado ya que se deterioran con el tiempo, aunque en este tipo de horquillas no se suele hacer porque no merece la pena en cuanto a lo que nos cuesta este tipo de reparación, y lo que vale una horquilla de este tipo nueva.

 

Horquillas de suspensión de aire

En esta ocasión, hemos sustituido el muelle por una cámara de aire, donde, dependiendo de nuestro peso, le pondremos más o menos presión para un funcionamiento óptimo. Para ello hemos de usar una bomba especial para horquillas/amortiguadores. Con este cambio, conseguiremos una adherencia mejorada respecto a las horquillas de muelles, y aún más dependiendo del modelo de horquilla que tengamos, puesto que hay mucha variedad.

Yendo por materia, podemos decir que las horquillas de aire se pueden dividir, a parte de en sus calidades, en el recorrido que tienen, y como afecta este recorrido al tipo de ciclismo que queremos hacer. Así pues, tenemos una clasificación aproximada del tipo de recorrido y su categoría aplicada:

  • 80 -120 mm de recorrido: Este tipo de horquilla esta orientada a bicicletas de tipo XC (cross country), Rally o Maratón. Básicamente estas bicicletas están orientadas a subidas largas y duras, con recorridos no excesivamente técnicos, debido a su «corto» recorrido.
  • 120-140 mm de recorrido: Este tipo de recorrido también es llamado Trail , orientado a no sacrificar subidas ni bajadas. Es decir, está orientada  ser eficiente en todos los terrenos en la mayor medida posible.
  • 150-170 mm de recorrido: Este tipo de recorrido esta orientado claramente al tipo de ciclismo llamado Enduro, Sacrificando algo en las subidas, con este tipo de recorrido gozarás de bajadas más técnicas y dinámicas. Disfrutarás bajando.
  • 180- 220 mm de recorrido: Orientado a Freeride / Descenso (DH). Estos grandes recorridos de horquillas están claramente definidos a bajar lo más rápidamente posible en cualquier terreno, aunque sea muy técnico, ya que la gran capacidad de absorción de estos recorridos nos ayudarán a no hacer «tope». Por contra, tendremos un lastre importante subiendo, entre otras cosas por el peso añadido.

Esta clasificación es orientativa, pero suele seguirse en la mayoría de marcas punteras de bicicletas.

Además de las horquillas cabe tener presente, que para la mayoría de estas modalidades (trail, enduro, freeride, DH…), suelen estar acompañadas por un amortiguador en la parte central del cuadro, ayudando a la bicicleta a dibujar el terreno con mayor eficacia durante nuestros periplos por las montañas. Hablaremos de los amortiguadores en capítulos posteriores en nuestro blog.

El SAG de nuestra horquilla/amortiguador

¿Qué presión le pongo a mi horquilla? Pues esto viene determinado por nuestro peso. Depende lo pesados que seamos tendremos que meterle, más o menos presión a la horquilla. Esto viene normalmente en una tabla en la parte trasera de la horquilla:

Esta presión, sin embargo puede ser variada dependiendo de nuestro gusto al utilizar nuestra bicicleta. Hay gente que le gusta tener «más blanda» la suspensión y los hay que les gusta «más dura», esto lo haremos poniendo más presión o menos alrededor de nuestra presión adecuada para nuestro peso.

Luego hemos de saber que existe un termino denominado SAG (pre-hundimiento). Este termino determina la cantidad de porcentaje (se suele medir en %) que se «hunde» nuestra horquilla/ amortiguador simplemente apoyando nuestro peso en la bici (sin movernos del sitio ni hacer movimientos bruscos). Con este porcentaje de horquilla pre-hundida nos aseguramos que la rueda no se desprenda del suelo, dándonos una seguridad en todo momento.

Para ver como regular vuestro SAG lo mejor y más sencillo es que veáis este vídeo donde se explica perfectamente como hacerlo.





Bloqueo de la suspensión

¿Y para que sirve el bloqueo de la suspensión? Seguro que esta pregunta os la habéis hecho alguna vez, y más si lleváis poco en este mundillo de dos ruedas. Pues bien, el bloqueo de la horquilla o amortiguador (ya sea parcial o íntegro), nos ayuda en las situaciones que nos encontremos con el terreno (traduciendo al castellano, nos facilita pedalear).

¿Y como nos puede ayudar darle a una palanquita a ser eficientes pedaleando? Muy sencillo. Os lo explico: Cuando pedaleamos, nuestra fuerza se ejerce en redondo, pero una parte de esta fuerza se «orienta» hacia el suelo. Si esta fuerza ejercida, se realiza con la horquilla sin bloquear (es decir que la horquilla se hunde con los baches), la fuerza que realizamos a los pedales se trasmite a la horquilla desbloqueada, lo que nos hundirá la bicicleta hacia el suelo un poco, perdiéndose parte de nuestra fuerza ejercida hacia abajo, y no hacia delante, que es lo que queremos. Si encima estamos estamos subiendo una cuesta, que nuestro esfuerzo «se esfume» hacia el suelo, y no hacia arriba de la cuesta, nos fastidiará mucho, porque tardaremos más tiempo en subir la rampa, y por ende, más esfuerzo. Sin embargo, si tenemos la horquilla bloqueada, no dejará que se «hunda» convirtiendo nuestra horquilla en rígida, y así mismo, toda nuestra fuerza de pedaleo nos ayudará a subir las rampas, y no se perderá en el suelo. Por eso es muy importante bloquear la horquilla al subir una cuesta, y desbloquearla en bajadas, si nuestra horquilla dispone de bloqueo (ya sea en el manillar o en la propia horquilla). Hay ocasiones en que subidas muy rotas, nos puede ayudar dejar la horquilla abierta o en posición medio abierto/cerrado (si disponemos de este punto medio), para subir este tipo de terreno.

Esto mismo se puede decir de los amortiguadores. Pudiendo jugar con el bloqueo cuando lo creamos necesario.

 

Marcas de horquillas más utilizadas

Os presentamos las marcas más utilizadas a día de hoy en el mercado (aproximadamente), siendo Rockshox y Fox las punteras a mucha diferencia del resto:

  • RockShox: 42.63%
  • Fox: 36.32%
  • SR-Suntour: 8.83%
  • Cannondale: 2.72%
  • Manitou: 2.44%
  • Marzocchi: 1.9%
  • DT-Swiss: 0.81%
  • RST: 1.43%
  • Magura: 0.88%
  • X-Fusion: 0.48%
  • Otras marcas: 1.49%



Mantenimiento de la horquilla

Este apartado es bastante importante para la salud de nuestra horquilla.

Para empezar las horquillas rígidas están exentas de mantenimiento, excepto ir observándolas para no ver microfisuras o grietas (cosa bastante improbable).

En las horquillas de suspensión, el mantenimiento básico, se basa en limpiar bien las barras, evitando dejar restos de tierra/polvo adherido a las barras (se puede usar agua jabonosa sin problemas, secándolo al acabar). Una vez hecho la limpieza se aplica unas gotas de lubricante (preferiblemente de horquilla), a las barras. Seguidamente se hunde la horquilla hasta donde podamos. Punto, ya esta el mantenimiento básico realizado.

Mantenimiento completo

Como dijimos cuando hemos hablado de las horquillas de muelles, a estás no se les suele hacer mantenimiento extenso debido a su poco costo, y al gran coste de un mantenimiento. Es decir, que por un poco más de lo que nos costará hacer un mantenimiento a este tipo de horquilla, podemos comprar otra nueva de igual índole.

Si de horquillas de aire hablamos, aquí si que debemos tener claro que un mantenimiento a su debido tiempo, nos puede ahorrar problemas posteriores y nos beneficiará de poder disfrutar de todas las características de nuestra horquilla.  Por norma general, no se suele hacer mantenimientos de horquillas, dando por hecho que estas durarán a pleno rendimiento de por vida: ERROR!!!

Si tu modalidad es freeride, descenso o enduro, tu mantenimiento debería ser, máximo una vez al año (dependiendo de lo que la uses). Si estas en las otras modalidades, mínimo cada 2 años. Es otro de los grandes olvidados, junto a la dirección, este tipo de mantenimiento. Retomando el tema diré que mínimo se debería cambiar guardapolvos, retenes y aceite cada 2 años máximo si queremos que nuestra horquilla no pierda propiedades, aunque si hacemos un mantenimiento completo, nos aseguramos de tener una horquilla con buena salud durante años (especialmente si es buena, ya que suelen ser caras). Desde aquí os insto ha no dejar 5 años vuestra horquilla sin hacerle un mantenimiento, a parte de las prestaciones que notareis, va vuestra seguridad en ello, puesto que si la dejamos demasiado, puede llegar a bloquearse en algún momento delicado, tirándonos al suelo (es algo que no suele pasar casi nunca). A parte podemos desgastar elementos como los casquillos internos si lo dejamos demasiado tiempo sin lubricación interna.

Existen kids para cada tipo de horquilla y año de fabricación de la misma. Si nos atrevemos a hacerlo nosotros adelante, pero ya os digo que es uno de los mantenimientos más complejos debido al número de elementos a desmontar y montar de nuevo.


Compatibilidades de las horquillas

Este es un tema en el que la gente no se suele fijar bien a la hora de cambiar su horquilla (suponiendo que lo haga él/ella), y que nos puede dar un dolor de cabeza innecesario por no prestar atención.

Existen varios puntos a fijarnos respecto a lo que nuestra bicicleta tiene/necesita al cambiar de horquilla, y son estos:

  • Tubo superior: Este es el tubo que atraviesa la pipeta de dirección. Es nuestro punto de unión al cuadro de nuestra bicicleta, y por ende, muy importante. Existen varias medidas que debemos respetar (que se han de respetar de igual forma a la hora de cambiar las cazoletas de dirección). Como norma tenemos que los tubos tienen un diámetro establecido, que suelen ser, 1» (una pulgada), 1 1/8» (un – un octavo de pulgada), o tapered (1 1/8″ arriba- 1,4/1,5 abajo). Estas medidas han de ser las mismas de la horquilla que quitaremos/tenemos en nuestra bici, de lo contrario, tendremos incompatibilidad y no nos valdrá la nueva horquilla. (Existen algunos adaptadores, pero mejor no jugárnosla).
  • Medida de rueda: Si nuestra bicicleta usa rueda 26″, 27,5″ o 29″, esto lo debemos respetar a la hora de elegir una nueva horquilla, pues la nueva ha de ser de la misma medida de nuestra rueda.
  • Sistema de frenado: En las horquillas va sujeto el freno delantero, ya sea de puentes o discos. Tenemos que tener presente a la hora de comprar una nueva horquilla, que está, tenga el mismo sistema que usamos en nuestra bici para no tener problemas.
  • Anchura de nuestra rueda: Cada vez se hacen ruedas más anchas, como por ejemplo, las 27,5 plus. Hemos de tener presente que si cogemos una horquilla destinada a ruedas «finas», estás ruedas no nos cabrán y por lo tanto no nos servirá. También existen los bujes boost que tienen una anchura mayor, que afectan de igual forma a este dato. Atentos a esto que cada vez está más presente.
  • Anclaje a la rueda: Por último hemos de tener presente que tipo de eje tiene nuestro buje. Es decir, de que forma se una nuestra rueda a nuestra horquilla. Estos pueden ser, cierre rápido, o eje pasante de diferentes medidas de diámetro (12, 15, ….) Esto es importante porque si elegimos una horquilla con anclaje de eje pasante de 12 y nuestra rueda tiene cierre rápido, no nos servirá. Os nuestro diferentes cierres que trataremos con más profundidad al hablar de las ruedas.

 

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